Descripción
Quien cubre visitas domiciliarias termina cargando medio consultorio, y para eso está el bolso maletín de enfermería: divisiones internas que mantienen cada cosa en su sitio —tensiómetro, estetoscopio, insumos de curación, papelería— y que permiten abrirlo frente al paciente sin volcar el contenido sobre la mesa. Cuenta con asas para llevarlo en la mano y correa de hombro para dejar libres los brazos cuando toca subir escaleras o movilizarse en transporte público.
El maletín es también parte de la imagen con la que usted llega a un domicilio, así que conviene mirar tres cosas antes de decidirse: la resistencia de la base, el funcionamiento de los cierres y la facilidad de limpieza del forro interno.
Una recomendación de uso: asigne un compartimento fijo a cada tipo de insumo y respételo turno tras turno. Así se nota de inmediato lo que falta al reponer, sin necesidad de vaciarlo entero. Limpie el exterior con paño húmedo y desinfecte las superficies internas con la frecuencia que indique su protocolo de trabajo.

