Descripción
Tres cámaras transparentes, tres bolas de colores y una boquilla con manguera: así se ve el ejercitador espirómetro pulmonar TRIFLOW, y ese diseño tan simple es justamente lo que lo hace funcionar. Al inspirar por la boquilla, las bolas se elevan una tras otra según el flujo que consiga el paciente, que ve en el momento el resultado de su esfuerzo.
Esa retroalimentación visual convierte un ejercicio abstracto en algo que se puede observar y repetir. Se utiliza en la reeducación de la respiración y dentro de los ejercicios respiratorios que suelen indicarse tras una cirugía o después de periodos largos en cama, siempre con la pauta que fije el profesional a cargo.
La maniobra correcta es una inspiración lenta y sostenida, no un tirón brusco: el objetivo es mantener las bolas arriba el mayor tiempo posible, no lanzarlas de golpe. El dispositivo es de uso personal, se desarma para lavar la boquilla y la manguera con agua y jabón suave, y se guarda bien seco.

