Descripción
Hay pacientes que pueden caminar un trecho pero se fatigan antes de llegar, y para ellos está pensado el Andador de Aluminio con Reposapiés: suma al marco de apoyo un asiento y unos reposapiés, de manera que el mismo equipo sirve para caminar apoyado y, cuando las fuerzas se acaban, para sentarse y ser trasladado.
Esa doble función evita mover dos equipos distintos —andador y silla— en trayectos como el de la casa al carro, la sala de espera de un consultorio o el recorrido hasta la terapia. La estructura es de aluminio, más liviana de maniobrar para el acompañante que una equivalente en acero.
Dos precauciones valen para cualquier andador con asiento: no se deja a una persona sentada mientras el equipo no esté firme y detenido, y los reposapiés se apartan o se pliegan antes de ponerse de pie, porque pisarlos al incorporarse es la causa más común de tropiezo. Si tiene dudas sobre si este formato es el adecuado para el caso, pregúntelo en el control de rehabilitación.

