Descripción
La medida manda: la silla de ruedas pediátrica no es una silla de adulto más pequeña, sino una estructura con el ancho de asiento, la profundidad y la altura de reposapiés proporcionados a un niño. Sentar a un niño en una silla grande lo obliga a inclinarse para alcanzar el respaldo o el aro, y esa postura sostenida durante horas del día es la que compromete el resultado.
Es plegable, con frenos y reposapiés abatibles, igual que un modelo de adulto, así que entra en la maletera del carro y se guarda sin ocupar media habitación. Las ruedas traseras con aro permiten que el propio niño se impulse cuando tiene fuerza y coordinación para hacerlo; mientras tanto, las manijas del respaldo quedan para el acompañante.
Al comprar, mida al niño sentado, ancho de cadera y distancia de la rodilla al talón, y compare con la ficha en lugar de guiarse solo por la edad. Y prevea el crecimiento: revisar la altura del reposapiés cada cierto tiempo es parte del uso normal de una silla infantil.

