Descripción
Doblar la espalda en cada aseo, cada cambio de pañal y cada comida es lo que le ahorra al cuidador la cama hospitalaria eléctrica de 3 posiciones: respaldo, piernas y altura se regulan desde el mando, de modo que el propio paciente puede incorporarse sin ayuda y quien lo atiende trabaja a la altura que le convenga.
Las tres posiciones son las de una cama clínica: elevación del respaldo para sentarse a comer, leer o recibir visitas; elevación de la sección de piernas; y ajuste de la altura total del somier. Se completa con barandas laterales y ruedas con freno, que permiten moverla dentro de la habitación y dejarla fija en su sitio.
Antes de instalarla conviene medir el dormitorio y las puertas por las que debe pasar, y dejar espacio libre a los dos lados para poder atender por ambos flancos y para que el respaldo no tope con la pared al subir. En cuidado domiciliario prolongado suele acompañarse de un colchón de prevención de úlceras y de un porta suero.

