Descripción
El contorno es lo que separa a la compresa química cervical de una bolsa de gel común: el recorte sigue la línea del cuello y se apoya sobre los hombros, así que el frío o el calor quedan sobre la zona que se quiere tratar y no se resbalan al primer movimiento.
Es de doble uso. Del congelador sale para aplicación en frío y del microondas o del agua caliente para aplicación en calor, siempre con los tiempos que indique el empaque y con un paño de por medio, nunca sobre la piel desnuda. Cuál de las dos corresponde depende de la fase de la lesión y de lo que indique su fisioterapeuta o su médico. Entre una aplicación y la siguiente hay que dejar que la compresa vuelva a temperatura ambiente.
Al elegir una compresa cervical vale la pena mirar:
- que el largo alcance a cubrir nuca y hombros, no solo la parte alta del cuello;
- la resistencia de la costura y del sellado, que es donde primero fallan;
- si trae funda de tela o si tendrá que interponer un paño;
- que el gel siga flexible en frío y no quede como una placa dura.

