Descripción
Sembrar por estría sobre una placa de agar es una maniobra que se repite decenas de veces al día en un laboratorio de microbiología, y el asa de inoculación es la herramienta con la que se hace: un mango rematado en una argolla metálica que toma una porción de la muestra y la descarga sobre el medio de cultivo.
Entre una siembra y la siguiente se esteriliza a la llama y se deja enfriar antes de volver a tocar el agar, que es el procedimiento habitual para no arrastrar material de una placa a otra ni dañar el medio con el metal caliente. Al ser de acero inoxidable soporta ese flameado repetido y no genera un desecho por cada siembra, a diferencia de las asas descartables de plástico.
Antes de usarla, mire la argolla: debe estar cerrada, redonda y sin deformaciones, porque una argolla abierta o torcida ya no toma la misma cantidad de muestra. Revise también que el vástago esté firme en el mango y que no presente manchas de óxido.

