Descripción
La forma es la razón de ser de la mesa riñón de acero: su curva cóncava se acomoda alrededor del paciente sentado o del propio profesional, de modo que todo lo que está sobre la superficie queda al alcance del brazo sin girar el cuerpo. Frente a una mesa recta del mismo ancho, la curva gana área útil y acerca los extremos.
Está construida en acero inoxidable sobre base rodante, la combinación habitual en áreas donde la mesa se mueve entre puestos y se desinfecta varias veces al día. El acero no absorbe líquidos, no se mancha con los antisépticos de uso corriente y se limpia de una pasada; las ruedas con freno son las que evitan que la mesa se corra en el momento menos oportuno.
Se usa en quirófano y sala de procedimientos como mesa de apoyo, y también en estética, odontología y curaciones. Al comprar, revise el largo total, la altura de trabajo, si esa altura es regulable y si las ruedas traen freno, que es lo que más se extraña cuando falta.

