Descripción
Quien acaba de retirarse los guantes no debería tocar la tapa del tacho, y ese es exactamente el problema que resuelve el basurero para desechos con pedal: el pie levanta la tapa, las manos no intervienen y se corta una vía de contaminación cruzada dentro del consultorio.
La tapa cerrada cumple además otras dos funciones que se notan en el día a día: contiene los olores y mantiene el contenido fuera de la vista de pacientes y acompañantes. El aro interior sujeta la funda y evita que se deslice hacia dentro a medida que el recipiente se llena.
En un servicio de salud lo razonable es colocar un recipiente por área de trabajo, rotularlo según el tipo de desecho que va a recibir y usar la funda del color que indique la normativa vigente de manejo de desechos sanitarios. Los corto-punzantes no van aquí: tienen su propio recipiente rígido. Para el mantenimiento, lavado periódico del cuerpo y la tapa con agua y detergente, y desinfección de la superficie exterior, que es la que más manos recibe.

