Descripción
Brazalete, pera de insuflación y manómetro de aguja: con esas tres piezas el tensiómetro manual mide la presión arterial por auscultación, el método frente al que se contrastan los equipos automáticos. No depende de pilas ni de electrónica, así que responde igual en una brigada sin luz que en el consultorio.
Requiere estetoscopio, que va aparte, y una técnica que hay que respetar para que la cifra tenga valor: paciente sentado y en reposo, brazo apoyado a la altura del corazón, brazalete colocado sobre la arteria braquial y desinflado lento. El esfigmomanómetro aneroide es el instrumento habitual en consulta, en hospitalización y en la formación de médicos y enfermeras, justamente porque obliga a hacer bien ese procedimiento.
Al elegirlo, fíjese en el tamaño del brazalete frente al perímetro del brazo del paciente y en que la aguja marque cero en reposo. Revise la válvula de la pera, que es la pieza que más se gasta, y guarde el manómetro protegido de golpes.

