Descripción
Cuando la pierna no puede recibir todo el peso del cuerpo, el Andador Estándar es el auxiliar de marcha que más apoyo entrega: cuatro patas fijas con regatones antideslizantes, estructura tubular y altura regulable para adaptarlo a la estatura de quien lo usa.
Al no llevar ruedas, el andador se levanta y se adelanta un paso cada vez. Ese gesto exige algo de fuerza en los brazos y en los hombros, pero a cambio el marco queda completamente quieto cada vez que se apoya sobre él, que es justamente lo que se busca cuando el equilibrio no es confiable. Es el modelo que suele preferirse cuando la prioridad es la estabilidad por encima de la velocidad.
Al regular la altura, la referencia más usada es que los puños queden a la altura del pliegue de la muñeca con el brazo colgando relajado, de manera que el codo quede apenas flexionado al agarrarlos. Revise cada cierto tiempo los regatones de goma: cuando se gastan y pierden el dibujo dejan de agarrar en piso liso y hay que cambiarlos.

