Descripción
Separar el suero del paquete celular es el paso previo de buena parte de las pruebas de laboratorio, y de eso se encarga la centrífuga metálica de 6 tubos: hace girar las muestras hasta que sus componentes se ordenan por densidad. Trabaja con seis tubos por corrida, va en carcasa metálica y lleva tapa de seguridad.
Es un equipo de laboratorio clínico de consultorio, de punto de toma de muestras y de centros pequeños, donde se procesan sangre y orina en tandas cortas. Dos reglas de uso no cambian de un modelo a otro: los tubos se cargan siempre en pares enfrentados y con el mismo volumen, porque un rotor desbalanceado vibra y llega a romper tubos, y la tapa no se abre hasta que el rotor está completamente detenido. La velocidad y el tiempo se fijan según el protocolo de cada prueba.
Al comparar centrífugas mire el rango de velocidad, el tipo de cabezal (fijo o basculante), si el temporizador es analógico o digital y qué diámetro de tubo admite el rotor. Y limpie la cámara en cuanto se derrame una muestra.

