Descripción
Fabricado con gel, un material que cede bajo el hueso y recupera después su forma, el cojín antiescaras de gel se amolda al contorno de quien se sienta y reparte la carga en toda la superficie de apoyo en lugar de dejarla concentrada en los isquiones.
Está pensado para sedestación prolongada: silla de ruedas, butaca de la sala, silla de trabajo. La presión sostenida sobre los mismos puntos es lo que castiga la piel de quien no puede cambiar de postura con facilidad, y un asiento que reparte esa presión es una de las medidas habituales de prevención, siempre dentro del plan de cuidados que indique el personal de salud.
Al elegirlo, mida el ancho y el fondo del asiento: un cojín que sobra por los lados desestabiliza, y uno que queda corto deja los muslos sin apoyo. Para conservarlo, úselo siempre con funda, límpielo con paño húmedo y jabón neutro y manténgalo lejos de estufas o del sol directo, porque el calor sostenido altera el gel.

