Descripción
Cuando quien cuida es una sola persona y caminar hasta el baño ya no es una opción cómoda, el inodoro portátil con ruedas cambia el planteamiento: en lugar de llevar al paciente hasta el servicio, se lo lleva sentado sobre la propia silla. El mismo mueble hace de asiento sanitario en el dormitorio y de medio de traslado dentro de la casa.
Las ruedas tienen freno, y esa es la parte que no se puede pasar por alto: se bloquean antes de que la persona se siente y antes de que se levante, y se sueltan solo para desplazar la silla. El recipiente se retira por debajo del asiento para vaciarlo y enjuagarlo sin desarmar nada.
- Compruebe que la silla pasa por el ancho de sus puertas.
- Revise que los frenos sujeten de verdad sobre piso liso.
- Mire que el recipiente entre y salga sin forzar.
Un enjuague después de cada uso y un repaso al marco con paño húmedo alcanzan para el mantenimiento diario.

