Descripción
Cuando queda tejido córneo o un fragmento de uña encajado en el canal ungueal, una hoja plana simplemente no entra. Para eso se usa la gubia podológica, cuya hoja acanalada sigue la curvatura del canal y retira el material desde dentro, sin tener que abrir más el campo de trabajo.
Esa forma en canal es lo que la distingue del resto del instrumental de la bandeja de podología, y también lo que obliga a limpiarla con cuidado: el interior de la acanaladura retiene restos que un enjuague rápido no arrastra, de modo que conviene cepillarla antes del ciclo de esterilización. Es de acero inoxidable y apta para autoclave, pensada para uso repetido entre pacientes.
Al elegir una gubia podológica, fíjese en el ancho del canal, que determina a qué zonas llega, y en el acabado del borde, que debe estar íntegro y sin mellas. Guárdela separada de otras piezas metálicas dentro de la caja de instrumental para que el borde no se deteriore por roce.

