Descripción
No todo aviso justifica bajar el equipo completo. El maletín de abordaje es el bolso compacto de primera intervención: lleva lo indispensable para el primer acercamiento al paciente, mientras el resto del material se queda en la unidad hasta saber qué hace falta de verdad. Se entrega vacío.
Su ventaja es el tamaño. Un bolso pequeño sube a un piso alto, se lleva entre una multitud o se maneja con una sola mano, y eso condiciona lo que se guarda dentro: normalmente lo básico de valoración y primera atención, que cada servicio define según su protocolo. En este formato cada centímetro cuesta, de modo que la selección del contenido importa más que en un maletín grande.
Los bolsos de abordaje se fabrican en tejido sintético resistente, con divisiones internas y asa o correa de hombro, y se limpian por fuera con paño húmedo y desinfectante de superficies. Conviene revisar y reponer el contenido después de cada salida, porque es el bolso que más veces se abre.

