Descripción
Construido alrededor de un compresor, el nebulizador DRIVE convierte el medicamento líquido en una niebla fina que se respira por mascarilla o por boquilla, con la robustez que se le pide a un equipo de uso domiciliario frecuente. Llega con juego de mascarillas y boquilla, listo para usar en casa.
El mantenimiento es sencillo y es, sin embargo, la parte que más se descuida. Después de cada sesión conviene desarmar el vaso nebulizador, enjuagarlo, lavarlo con agua tibia y jabón neutro y dejarlo secar al aire antes de guardarlo: los restos de medicamento secos son los que terminan obstruyendo la salida y bajando el rendimiento. La manguera no se lava por dentro, solo se deja secar.
El medicamento y la dosis los indica el médico tratante; el equipo únicamente se encarga de entregarlo. Si nota que la niebla sale más débil de lo habitual, revise primero el vaso y el filtro del compresor antes de suponer que el equipo falló.

