Descripción
Aprender a suturar exige repetir el gesto muchas veces, y el pad de sutura es la forma de hacerlo sin trabajar sobre tejido real: una almohadilla que reproduce las capas de la piel para que la aguja encuentre una resistencia parecida a la que tendrá después con el paciente.
Admite cortes repetidos, así que sirve para practicar el punto simple, el colchonero, el intradérmico y el nudo quirúrgico tantas veces como haga falta, y también para ensayar el retiro de puntos. Lo usan estudiantes de medicina y enfermería, residentes y personal que prepara una rotación o un examen práctico, y es material de taller además de material de estudio individual.
Conviene acompañarlo del instrumental de práctica —porta agujas, pinza y tijera— y trabajar sobre una superficie firme y bien iluminada. Entre sesiones, límpielo con agua y jabón suave, séquelo y guárdelo plano y lejos del calor, porque el material se deforma. Cuando la superficie queda demasiado cortada, se reemplaza: es un consumible de entrenamiento.

