Descripción
Cuando un balón redondo rueda en todas direcciones y eso vuelve inseguro el ejercicio, la pelota tipo maní resuelve el problema por su forma: la doble esfera con una cintura en el medio hace que ruede en un solo eje y se mantenga quieta en el otro. De ahí que se la vea tanto en trabajo de equilibrio, en neurorrehabilitación y en sesiones de pediatría, donde la estabilidad es lo primero que se busca.
Esa misma geometría permite colocar al paciente a horcajadas, boca abajo o de espaldas sin que la pelota se escape, y deja libres las manos del terapeuta para corregir la postura. Estas pelotas suelen fabricarse en PVC flexible con superficie antideslizante y se inflan con bomba hasta que cedan ligeramente a la presión de la mano.
Al elegirla, fíjese en el diámetro en relación con la estatura de quien la va a usar y en el espacio libre alrededor para trabajar con seguridad. Se limpia con paño húmedo y jabón neutro, y se guarda lejos de fuentes de calor y de objetos con punta.

