Descripción
Fuera de casa la terapia respiratoria se complica por un detalle tonto, que es no tener dónde enchufar, y el Nebulizador Portátil CARLITOS funciona con batería, así que la sesión puede hacerse en el colegio, en el carro, en casa de la abuela o en medio de un viaje sin depender de un tomacorriente.
Es un equipo compacto y silencioso, dos características que van juntas y que pesan mucho cuando el paciente es un niño: lo que no hace ruido asusta menos y lo que cabe en un bolso se lleva de verdad. Se entrega con accesorios de administración para inhalar la medicación que le haya indicado su médico, convertida en aerosol por el propio equipo.
Con un nebulizador portátil hay dos hábitos que conviene adoptar desde el principio: cargar la batería al volver a casa, para que esté listo la próxima vez, y lavar el vaso y los accesorios después de cada uso, dejándolos secar al aire antes de guardarlos en el estuche. Un accesorio guardado húmedo es un problema.

