Descripción
Conseguir que un niño tolere quieto los minutos que dura una sesión es la mitad del trabajo, y de ahí nace el Nebulizador Infantil: un equipo de terapia respiratoria cuyo aspecto y cuya mascarilla se pensaron a la medida de los más pequeños, para que el momento resulte menos intimidante y el niño colabore.
Funciona como cualquier nebulizador de compresor. La bomba impulsa aire por la manguera hasta el vaso, donde la medicación que le haya indicado el profesional de salud se convierte en una niebla fina de gotas capaces de acompañar el aire inspirado. Se entrega con accesorios pediátricos, de modo que la mascarilla apoya bien sobre nariz y boca sin dejar fugas por los costados, que es de donde salen la mayoría de las sesiones perdidas.
Al elegir un nebulizador infantil conviene mirar que la mascarilla sea del tamaño correcto, que el compresor trabaje con un ruido tolerable para un niño y que las piezas en contacto con el paciente puedan lavarse. Después de cada uso, enjuague el vaso y la mascarilla y déjelos secar al aire antes de guardarlos.

