Descripción
Ducharse de pie deja de ser seguro cuando falla el equilibrio o cuando cansa estar parado unos minutos. La silla de baño con apoyabrazos permite hacerlo sentado, con respaldo que sostiene la espalda y apoyabrazos que sirven de punto de apoyo para incorporarse al terminar, que es el momento más delicado de toda la ducha.
La estructura de este tipo de sillas suele ser de tubo de aluminio o de acero recubierto, materiales que aguantan la humedad permanente del baño, y el asiento de plástico perforado, para que el agua drene y no se acumule. Las patas llevan regatones antideslizantes pensados para piso mojado y la altura es regulable: conviene dejarla de modo que los pies queden apoyados en el piso y las rodillas más o menos a la altura de la cadera, porque así se levanta con mucho menos esfuerzo.
Al armarla, verifique que los cuatro pasadores queden encajados en el mismo agujero y que la silla no baile sobre la cerámica. Enjuáguela de vez en cuando para que el jabón no deje película sobre el asiento.

