Descripción
Un inmovilizador de adulto le queda grande a un niño y deja holguras por donde la cabeza vuelve a moverse. El inmovilizador de cabeza pediátrico está dimensionado para ese paciente: son dos bloques laterales de espuma que se fijan a la tabla espinal e impiden el giro y la flexión lateral del cuello del niño, complementando lo que el collarín ya hace. Incluye cintas de frente y de mentón.
La espuma de célula cerrada con forro impermeable es lo habitual en esta clase de inmovilizador, porque permite limpiar el bloque con desinfectante de superficies sin que el material absorba fluidos. La base se adhiere a la tabla con velcro, así que conviene comprobar que agarre bien en la tabla espinal que tenga su servicio.
Si atiende población pediátrica, este juego no sustituye al de adulto: son medidas distintas y cada una trabaja solo en su rango, de modo que lo razonable es que la unidad lleve las dos. Guárdelo plano, sin peso encima, para que los bloques no pierdan forma.

