Descripción
Sin gel conductor no hay transmisión, y esa es la primera regla al trabajar con un ultrasonido terapéutico: el equipo emite ondas sonoras de alta frecuencia desde el cabezal y esas ondas necesitan un medio de acoplamiento entre el transductor y la piel para penetrar en el tejido. Por eso el gel no es un accesorio opcional y por eso el cabezal se mantiene en contacto permanente y en movimiento durante toda la aplicación.
El efecto es de calor profundo en el tejido, y el equipo permite regular la intensidad y el tiempo de cada sesión. Esos dos parámetros, junto con la zona y el número de sesiones, los define el fisioterapeuta o el médico tratante según cada caso.
Al terminar conviene retirar el gel del cabezal con un paño suave, sin sumergir el transductor ni usar solventes, y revisar el cable y el conector, que son las partes que más se resienten con el uso diario. Guarde el cabezal en su soporte, nunca apoyado sobre la superficie emisora.

