Descripción
Dos piezas, una anterior y otra posterior, que se apoyan en el mentón y en el occipucio: así está construido el collarín Philadelphia, un collarín cervical rígido que ofrece una inmovilización más estable y más cómoda para uso prolongado que un collarín de extricación, pensado este último para colocarse rápido y retirarse pronto.
Incorpora abertura traqueal, que deja libre la parte frontal del cuello para el acceso a la vía aérea y para valorar la zona sin retirar el collarín entero. La construcción en dos partes permite además revisar la piel y limpiar por debajo por mitades, algo que pesa cuando la persona lo lleva puesto muchas horas.
Se fabrica en varias tallas y alturas, y la talla es parte del resultado: uno que no corresponde no inmoviliza y además lastima. La indicación, la talla y el tiempo de uso los determina el profesional que atiende al paciente. Limpie la superficie con agua y jabón suave, deje secar por completo antes de volver a colocarlo y revise el velcro, que pierde agarre con el uso.

