Descripción
Los 30 x 60 cm de esta compresa eléctrica cubren de forma holgada el cuello y los hombros, la zona lumbar o un muslo completo. Es la medida que resuelve la mayoría de aplicaciones en casa sin llegar a los formatos grandes de camilla.
La diferencia frente a una compresa de microondas está en el sostenimiento del calor. Una compresa calentada empieza a enfriarse desde el primer minuto; la eléctrica alcanza la temperatura elegida y la mantiene mientras esté conectada, de modo que la sesión entera transcurre a la misma intensidad. La temperatura se regula por niveles, así que puede ajustarla a lo que le resulte cómodo y corregirla sobre la marcha.
Colóquela extendida sobre la ropa o sobre un paño fino, nunca doblada ni con peso encima, y desconéctela de la toma al terminar. No conviene quedarse dormido con ella encendida. Al guardarla, enróllela con holgura: los pliegues marcados dañan la resistencia interna y son la causa habitual de que aparezcan zonas frías.

