Descripción
Suturar o curar una herida en piel obliga a sujetar el borde con firmeza y sin que se escape: ahí entra la pinza Adson de 12 cm con dientes. Sus mordazas terminan en dientes finos, en disposición 1×2, que agarran la piel y los planos superficiales sin que el tejido resbale mientras se pasa el punto.
Los 12 cm y el cuerpo estrecho y ligero son parte del diseño: se maneja como un lápiz, apoyada en los dedos, lo que da precisión en cirugía menor, sutura y curaciones, donde el gesto es corto y repetido. Es de acero inoxidable quirúrgico y apta para esterilización en autoclave.
Al revisarla, cierre la pinza y mire los dientes al trasluz: deben engranar exactamente uno dentro de otro. Si han perdido alineación o se han desgastado, la pinza deja de sujetar y empieza a machacar el borde de la herida, y ese es el momento de cambiarla por una nueva.

