Descripción
Durante una curación, el material usado y las secreciones tienen que salir del campo de inmediato y sin pasearlos por la habitación. Para eso se usa la media luna de 19 cm, sin tapa: un recipiente de borde curvo que se apoya bajo el mentón del paciente o junto a él y recoge todo lo que va saliendo del procedimiento.
Esa curva no es decorativa. Permite que el recipiente se ajuste al cuello o al costado sin dejar hueco, que es la razón por la que se prefiere a una batea recta en enjuagues, curaciones y procedimientos junto a la cama. Los 19 cm son una medida cómoda para carro de curaciones y mesa auxiliar, donde el espacio siempre está disputado.
Es de acero inoxidable, esterilizable y de uso repetido, así que entra al mismo ciclo que el resto del instrumental. Si va a tener varias, las de acero se apilan bien; revise que los bordes estén pulidos y sin abolladuras, porque una abolladura dificulta el apilado y la limpieza.

