Descripción
Para la exploración general el paciente se acuesta en plano, y ahí la camilla cabezal fijo cumple sin complicaciones: superficie firme, tapizado lavable y estructura metálica, sin mecanismos que regular. Al no llevar respaldo articulado tiene menos piezas móviles que una camilla de cabezal regulable, así que hay menos que mantener y menos que se descalibre con el uso diario.
Es mobiliario de base en consultorios de medicina general, salas de curaciones y consultorios de enfermería, donde se sube y se baja de la camilla muchas veces al día. El tapizado se limpia con paño húmedo y el desinfectante de superficies que use el servicio, y conviene revisar cada cierto tiempo las costuras y los tapones de las patas, que suelen ser lo primero que se desgasta.
Al comparar modelos mire el ancho útil de la superficie, la altura respecto a su estatura de trabajo y la capacidad de carga declarada. Si explora a menudo a pacientes que deben quedar semisentados, la versión de cabezal móvil le resultará más versátil.

