Descripción
Cargar una camilla todos los días cambia la forma de elegirla, y ahí el peso manda: la camilla portátil y plegable de aluminio es bastante más liviana que la equivalente de madera manteniendo la resistencia. Se pliega en formato maletín y se transporta con asa, así que se sube y se baja del carro sin ayuda.
Es la opción de terapeutas, fisioterapistas y personal de salud que hace varias visitas al día o que monta y desmonta el puesto en cada evento. El aluminio, además, no absorbe humedad, de modo que un traslado con lluvia o una limpieza a fondo no le pasan factura; el tapizado se limpia con paño húmedo y se deja secar antes de cerrar la camilla.
Cuando compare camillas plegables mire el peso del equipo, la capacidad de carga declarada y el rango de alturas si es regulable. Y pruebe el plegado usted mismo: los cierres y las bisagras reciben todo el maltrato del transporte y son las piezas que conviene revisar cada cierto tiempo.

