Descripción
Tijeras, curetas y elementos de corte se llevan mal con la humedad, y de ahí la razón de ser del esterilizador en seco de 8 litros: trabaja por calor seco, sin vapor ni presión, de modo que el instrumental no queda expuesto a la humedad que con el tiempo corroe el metal o desafila los filos.
Los 8 litros de cámara lo convierten en un equipo de mesa, adecuado para consultorios odontológicos, podológicos y estéticos que esterilizan pocas piezas por tanda. Funciona como un horno: se fijan temperatura y tiempo, el aire caliente circula dentro de la cámara y el material se carga limpio, seco, en una sola capa y sin tocar las paredes, porque el calor seco necesita que el aire pase entre las piezas. Los parámetros los define el manual de cada equipo.
Tenga presente que el calor seco no sirve para todo: telas, plásticos, gomas y cualquier material que no tolere temperaturas altas quedan fuera, y para esos casos corresponde el autoclave de vapor. Al elegir, mire si el control es analógico o digital, la medida de las bandejas y el material de la cámara.

