Descripción
Con forma de antifaz y relleno de gel, esta compresa para ojos se apoya sobre los párpados cubriendo ambos a la vez, sin necesidad de sostenerla con la mano ni de improvisar con una toalla. Es reutilizable: se enfría en el refrigerador o se templa, según el uso que se le vaya a dar ese día.
En frío es el formato habitual para aplicar sobre los párpados cuando hay hinchazón o fatiga ocular tras muchas horas de pantalla. En calor se emplea dentro de las rutinas de cuidado del ojo seco y la blefaritis, donde la compresa tibia forma parte de la higiene del borde palpebral. En ambos casos, siga la pauta de temperatura y tiempo que le haya indicado su oftalmólogo.
Compruebe que el gel esté repartido y sin grumos antes de cada uso, y que la temperatura sea tolerable probándola en el dorso de la mano antes de acercar el antifaz a la cara. Limpie la superficie exterior con un paño húmedo al terminar y guárdelo en su bolsa o estuche.

