Descripción
Nada queda fijo dentro del cojín de aire Theraair: sus celdas están interconectadas, así que cada movimiento del usuario hace que el aire pase de unas a otras y el punto de mayor apoyo cambie de lugar, sin que ninguna zona soporte presión constante.
Ese comportamiento es el que lo separa de un cojín de espuma o de gel, que reparten bien la carga pero la mantienen en el mismo sitio mientras la persona no se mueva, y es la razón por la que se considera el sistema de mayor nivel de prevención en sedestación de riesgo. Se infla con la bomba que viene incluida, sin necesidad de compresor.
El aire pide atención periódica: compruebe la presión con cierta frecuencia, porque baja sola con el uso, y revise que ninguna celda esté perforada. Use siempre la funda, no apoye objetos con filo encima y guárdelo sin doblarlo bruscamente. Si el usuario nota que toca fondo al sentarse, es señal de que le falta aire.

