Descripción
Un corte de luz no avisa, y ahí es donde el kit de tanque de oxígeno deja de ser un accesorio para convertirse en el respaldo del tratamiento. El conjunto reúne lo necesario para administrar oxígeno desde cilindro: el tanque, el regulador con manómetro y los accesorios de administración, todo listo para conectar.
A diferencia del concentrador, que necesita corriente eléctrica de forma permanente, el cilindro entrega oxígeno mientras tenga contenido, así que sirve igual para una emergencia en casa que para un traslado en auto o una consulta fuera del domicilio. El manómetro indica cuánta presión queda dentro, que es la manera de saber cuándo toca recargar.
Al manipularlo hay reglas que no se negocian: el cilindro va siempre asegurado y en posición vertical para que no caiga, lejos de fuentes de calor, y nunca se fuma ni se acercan llamas, grasas o aceites a las conexiones. La recarga se hace en un proveedor autorizado de gases medicinales.

