Descripción
A diferencia de un vendaje rígido, la cinta kinesiológica no bloquea la articulación: es una venda elástica adhesiva que se pega sobre la piel siguiendo el recorrido del músculo y acompaña el movimiento mientras se entrena, se compite o se trabaja. De ahí que se la vea tanto en canchas y gimnasios como en consulta de fisioterapia.
La forma de aplicarla es lo que determina el resultado y depende de la técnica: la dirección de la tira, la tensión con la que se estira y el punto de anclaje los decide quien la coloca. Por eso conviene que la primera aplicación se la haga, o al menos se la enseñe, un fisioterapeuta. Es resistente al agua, así que aguanta la ducha y el sudor varios días seguidos.
Para que pegue bien, la piel debe estar limpia, seca y sin cremas; frote la cinta con la mano después de colocarla, porque el adhesivo se activa con el calor. Redondee las esquinas al cortar las tiras y retírela despacio, en el sentido del vello y sosteniendo la piel con la otra mano.

