Descripción
Apretar y soltar es todo el gesto, y sin embargo es de lo que más cuesta recuperar después de un yeso o de una cirugía de mano. El ejercitador de agarre con ajuste sirve justamente para eso: una empuñadura con resistencia regulable para trabajar mano, muñeca y antebrazo.
La regulación es lo que lo distingue de una pelota o de un ejercitador de resistencia fija. Se empieza en la carga más baja que permita completar las repeticiones con movimiento limpio y se va subiendo a medida que avanza la recuperación, sin tener que comprar un aparato nuevo en cada escalón. Cuántas repeticiones, cuántas series y con qué frecuencia entrenar los debe fijar el fisioterapeuta.
Fuera de la terapia se usa también en escalada, en música y en cualquier oficio que exija agarre sostenido. Al elegir uno, mire que el mecanismo de ajuste no se afloje solo durante la serie y que las empuñaduras tengan superficie antideslizante: la mano transpira y un ejercitador liso se escapa a media repetición.

