Descripción
Frío o calor con la misma pieza: eso es lo que distingue a la compresa química dorsal de las compresas de relleno vegetal, que solo trabajan en caliente. Es una compresa de gel con la superficie necesaria para cubrir la zona alta de la espalda, y se usa en cualquiera de los dos sentidos según lo que haga falta ese día.
Para aplicar frío se guarda un rato en el congelador; para aplicar calor se templa siguiendo lo que indique el fabricante en el empaque. El gel conserva la flexibilidad incluso frío, así que se amolda al contorno de la espalda en lugar de quedar como una placa rígida, y es reutilizable tantas veces como quiera, sin recambios ni consumibles.
Envuélvala siempre en un paño fino: ni el gel congelado ni el gel caliente deben apoyarse directamente sobre la piel. Revise la funda exterior antes de cada uso y retírela de circulación si aparece una fisura o una zona abultada, porque es señal de que el gel puede escaparse.

